El
proyecto surge desde el Ferroclub “Primer Entrerriano” y contará con el apoyo
del Ferroclub Argentino y de una empresa especializada. También se convocará a
las escuelas técnicas Nº 1 “Luis R. Mac Kay”, de Gualeguay, y Nº 4 “Pablo
Broese”, de Larroque. Se aguarda también el apoyo de otras instituciones y del
Gobierno. El sueño de ver a locomotora “La Solís” andando sobre rieles se haría
realidad dentro de dos o tres años.
Dialogamos
con el presidente del Ferroclub “Primer Entrerriano”, Dr. Oscar Davis, que se
refirió a esta curiosa propuesta, que a más de uno le eriza la piel y emociona
hasta los huesos. Cuando nos referimos a la posibilidad de que esa máquina
ferroviaria, que actualmente es la más antigua del país, se mueva sobre las
vías, parece que estuviéramos hablando de algo irreal, de una película
cinematográfica o de un cuento de ciencia ficción.
¿Existe
realmente esa posibilidad?
O.D:
Sí. Próximamente, en este mes de marzo o en abril, cuando nos visite el ex
director del Museo Ferroviario Nacional y actual presidente del Ferroclub
Argentino, Gabriel Asenjo charlaremos sobre este proyecto. Hay un interés muy
grande por parte de ellos y de nosotros en restaurar “La Solís”. Cuando decimos
estos nos referimos a dejarla en condiciones de funcionamiento. Es el
mega-proyecto que tiene el ferroclub, y Asenjo y compañía están dispuestos a
ayudarnos.
En
esa reunión van a participar autoridades de las escuela técnicas Nº 1 “Luis R.
Mac Kay”, de Gualeguay, y Nº 4 “Pablo Broese”, de Larroque, a quienes
solicitaremos que colaboren, con los maestros de los talleres y los alumnos. Es
un proyecto que está previsto llevarse a cabo dentro de 2 o 3 años. Restaurar
esa máquina cuesta muchísimo dinero pero la empresa “GyG Metalmecánica”, al
tratarse de la idea de un ferroclub y porque además es la locomotra más
antigua, está interesada en trabajar sobre la misma.
¿Cuándo
y cómo nace el Ferroclub?
O.D:
El Ferroclub “Primer Entrerriano” nace en el mes de mayo de 1994. Un día,
cuando aún no estaba radicado en Gualeguay, estaba caminando en un atardecer
sobre la playa de maniobras de la estación de trenes. No hacía mucho tiempo que
había quedado desactivada y se percibía todavía, en el sector del galpón de
máquinas, el aroma del aceite, las grasas y la carbonilla. Y me invadió una
gran nostalgia porque a los 5 años de edad, mi madrina me llevada a “Retiro” a
ver las locomotoras a vapor y era algo que me apasionaba.
Entonces,
me dije: “en Gualeguay hay que hacer algo, no puede quedar esto abandonado”.
Luego conocí a Héctor Gómez, un ferroviario de Gualeguay, que ya falleció;
también a “Carlitos” Frías y, con otra gente que se entusiasmó con la idea de
hacer un ferroclub, conformamos una comisión. Con la misma fuimos a Paraná,
obtuvimos la personería jurídica y empezamos a pedir cosas. La primer zorra que
tuvimos fue una “Ferrocar”, que la conseguimos a través de un sobrino de Héctor
Gómez, que la montó en un tren que venía de Basavilbaso y pasaba por Carbó. Fue
así que un día paró el tren en ésta estación, bajamos la zorra y de ahí la
trajimos a Gualeguay. Luego empezamos con las tareas de limpieza del predio y,
en Paraná, nos dieron la llave de la estación.
¿Qué
problemáticas preocupan al ferroclub?
O.D:
Hay un tramo de vías, en cercanías de la Estancia “Las Colas”, que están
socavadas por Vialidad, que lo hizo con el fin de realizar un desagüe. Las vías
quedaron al aire. Eso tiene solución más allá que lo que hicieron es una
animalada. Sin embargo, esa situación puede desencadenar un conflicto entre
Nación y Provincia porque toda la cuestión de vías ferroviarias pertenece a
Nación.
También,
hace unos seis o siete meses, una máquina, con el fin de enaltar un terraplén,
hizo trizas un paso a nivel desde “Las Colas” hacia Calderón, en el paraje “Los
6 Robles”.
Otros
de los inconvenientes que nos preocupan es el estado del Puente de Paso de
Alonso. Hay una columna que tiene una rajadura que deja en menores condiciones
de resistencia al resto del puente. Hemos hablado y programado cuestiones para
ver de qué manera se puede llegar a solucionar; hemos recurrido a Nación para
solicitar ayuda, visitas de ingenieros. No es fácil alcanzar una solución para
un ramal que está desactivado, que es el U 2, que comprende al trayecto entre
Gualeguay y Carbó.
Y
otro de los ejes de trabajo del ferroclub es obtener la Casa del Jefe de
Estación, que es un punto emblemático. Así como para el país, la Casa Rosada es
un edificio simbólico, la casa del jefe era la de gobierno de la estación. Ahí
se encaminaba el designio organizativo de lo que es una estación de
ferrocarril, que funcionaba como una empresa, porque se analizaba la
contabilidad, se otorgaban licencias. Gualeguay tuvo una estación terminal con
semi-mantenimiento de máquinas; tenía nueve vías, ubicadas desde el andén hasta
el barrio “La Rosita”, con dos galpones (de los cuales existe solo uno) con
fosas para trabajar con las máquinas.
Ese
edificio (ubicado en el propio predio de la estación de trenes local) queremos
que sea la casa del Ferroclub, un punto de encuentro entre quienes lo
conformamos para debatir, trabajar, realizar la actividad propia e interna.
Segundo porque queremos que sea nuestra sede social, recibir socios, visitantes,
invitados especiales.
¿Qué
sucedió con los paseos en la “zorrita”?
O.D:
Hacíamos los paseos cada 15 días pero se interrumpió por la realización de los
corsos. En marzo tenemos proyectado reiniciar esta actividad. Una de las cosas
curiosas que sucede en los paseos es que en cada viaje que termina en la
estación la gente aplaude y todos tienen la misma sensación.
Con
lo que se obtiene económicamente de los paseos destinamos los fondos para
reinvertir en mantenimientos, mejoras, compra de fierros, materiales,
repuestos, crear cosas. Hay una nueva “zorra” que se sumará a la que tenemos en
el ferroclub pero es más grande e importante.
¿Qué
le gustaría que suceda?
O.D:
Pido a la gente que realmente tiene la capacidad política de ayudarnos, que lo
haga. Los proyectos del ferroclub no son para nosotros, son para Gualeguay,
para revivir una historia y decirle a la gente que el ferrocarril nunca muere.
Queremos revivir una vieja estación que durante muchos años estuvo abandonada y
darle el verdadero sentido, calor, color y aroma de ferrocarril.
NOTA
PUBLICADA EN "EL DEBATE PREGÓN". (Publicada en Facebook el 11 de
marzo de 2019).

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